Octubre 7, 2013

LA CULPABLE SOY YO

Alguien comete un error y "pobrecito, se equivocó" pero soy yo la que lo hace y es "esta buena para nada, descarada".

¿Cuál es la jodida diferencia? ¿Por qué soy yo a quien todos echan la culpa? El puto chivo expiatorio. Realmente, no lo entiendo.

La última vez que revisé no era tan mala persona ni una terrible hija. No maldigo cuando todos están presentes y trato de portarme bien y seguir órdenes. A veces lo hago, ¿entonces? ¿Cuál es el problema? ¿Por qué descargar frustraciones en mí? No soy un puto psicólogo, por amor a Dios.

Estoy cansada, jodidamente cansada. No creo tener más fuerzas para soportar esto. Tal vez algún día no siga escribiendo más y tal vez sea porque yo ya no esté aquí.




Octubre 8, 2013

SOLEDAD, BENDITA SOLEDAD

Tu que estás aquí
casi siempre para mí.
No sé si sea tu culpa o la mía.

Tal vez me incitas a la locura,
a cometer errores
y decir estupideces
para luego
quedarte aquí;

adueñarte de mi cuerpo
y mi alma.

Tal vez sea yo quien te busque
inconscientemente,
porque vos no juzgás
solo estás ahí
haciéndome compañía

para bien o para mal
y aunque suene bien absurdo,
maldita soledad.

Ojalá no me abandones,
no como los demás.
Eres lo único constante en esta vida
y si te vas
es como quedarme vacía.

Aun me duele
aun siento rencor
y odio;
aun me pongo triste

pero supongo que eso es bueno
significa que sigo viva.

El día que ya no sienta nada,
que sea una cáscara vacía,
me iré del plano terrenal,
tal vez a uno mejor.

Pero aún no.

Sólo no me dejes...
por favor.




Octubre 13, 2013

DOMINGO (I)

Hoy parece ser que escribiré incoherencias. Solo quiero aliviar este peso asfixiante que se posó en mi corazón.

Quiero olvidar.

He recordado la alacena de Harry Potter y no he podido evitar sentirme como él, sufriendo el estigma de saberse no querido y preguntándose el porqué. Sus estúpidos tíos son como mi vida: pesados, hipócritas y comunes.

Extraño a M. un montón. La extraño, maldita sea. Jamás aproveché su confianza y me callé todas esas cosas que tenía por dentro; pero saber que estaba ahí, con su silencioso modo de mirarme, desarmarme y reconstruirme me consolaba. Ahora esos recuerdos duelen, me queman la garganta porque las cosas nunca volverán a ser así de simples nunca más. Somos dos malditas extrañas—familiares, demasiado diferentes a lo que alguna vez fuimos.

Ella, con su vida de ensueño al alcance de la mano: a punto de finalizar su segundo semestre en la carrera que siempre soñó, cómoda con sus decisiones y consigo misma, repleta de nuevos y viejos amigos y relaciones florecientes y otro montón de porquerías emocionales que a mí me lastiman. No es perfecta, claro, ¿porque quién lo es? Sí, a veces se pelea con su mamá y su hermana y tal vez odie un poco (bastante) a su ausente padre, pero seamos honestos, ninguna relación familiar es perfecta.

En cambio, yo… yo tengo mis dudas e indecisiones, estudio algo que no me gusta, mis notas son mediocres, no socializo con nade, no sé qué quiero hacer con mi vida y cargo un equipaje demasiado pesado autodenominado “soledad” que odio cada día más, amor. La odio, pero la necesito porque sin ella no soy nada, estoy vacía. La estúpida soledad y yo somos amantes co-dependientes. O más bien, soy yo la dependiente y ella la que se aprovecha y me manipula.

No sé cómo alejarme de todo esto, coño. Me viene a la cabeza "mátate" pero eso no hace nada para aclararme.

¿Qué es lo que me hace falta? ¿Audacia, hipocresía o cinismo tal vez?

Alejé a mucha gente con mi acidez y ahora ya no quiero acercarme a nadie por miedo al rechazo y me pregunto si debo cambiar eso o agradecer que sea así porque no estoy rodeada de idiotas o intolerantes.

Ya no sé qué es lo que me pasa, pero probablemente pase los siguientes años de mi vida sola como una ostra por miedo a depender de alguien más que sólo me manipulará y me desechará como una servilleta untada de crema de chocolate. Mierda, ahora tengo hambre y ansiedad.

Adiós, adiós, adiós. Esto no me está haciendo bien, me siento peor que al principio.




Octubre 15, 2013

(DES)AMOR

diez golpes por un beso
no compensarán el dolor que se ha provocado.
jamás alcanzará una palabra de calor
ante el daño mental que ya hay presente.

la rabia que se apodera de este cuerpo es mucho más fuerte.
no es contra ellos
sino contra sí mismo que se siente,
se desprecia y se odia.
me enojo conmigo misma.
no me entiendo
y todo es tan abrumante.

solo quiero que termine,
que me dejen sola,
que no me obliguen a abrir los ojos;
que se vayan,
que se olviden de mí
para así poder dejar de aguantar la respiración
y echarme a llorar.

sólo váyanse ya.



home // sobre mí // archivo